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Hola a todos,
Por la presente comenzamos la lectura compartida de
los dos primeros títulos de la colección La Saga de Geralt de Rivia: El último deseo y La espada del destino, que os ofrecemos en un único volumen
recopilatorio. Os recordamos que el autor, Andrzej Sapkowski, hablará con los lectores en el encuentro interactivo que se celebrará el jueves 10 de junio de 17 a 18 h. Podéis enviarle vuestras preguntas a la página del evento.
Consta el volumen de doce relatos, seis por
recopilación, y en ellos se nos presenta al brujo Geralt de Rivia, su
acompañante el bardo Jaskier y otros personajes fundamentales en la saga, como
la niña Ciri de Cintra y la hechicera Yennefer.
El origen de esta serie está en «El brujo», con el
que obtuvo el tercer lugar en el concurso de relatos de la revista polaca Fantastyka en 1985. Como veremos en la
lectura, este relato adelanta casi todas las constantes de la saga: un sentido
del humor muy efectivo, una visión muy heterodoxa de los lugares comunes del
género fantástico (podríamos considerar la serie como posmoderna desde este
primer relato) y un retrato de personajes fascinante.
Se ha hablado mucho de la serie como metáfora de la
sociedad polaca de los años noventa. En efecto, en estos relatos y, sobre todo,
en las cinco novelas siguientes, vemos una sociedad en proceso de cambio, de la
que tiran las fuerzas del feudalismo moribundo y el capitalismo en auge (y que
podríamos considerar claros trasuntos de la lucha entre socialismo y
capitalismo). También destaca la preocupación constante de Sapkowski por la
ecología y la cadena evolutiva; hablaremos de este asunto largo y tendido en la
lectura compartida.
Según José María Faraldo, el traductor de la serie,
son tres las virtudes que hacen grande y diferente a Sapkowski como autor de
género fantástico.
Por un lado tenemos su realismo y sentido común. Su
estilo es muy natural y, contra lo que pudiera parecer a primera vista, no es
paródico (en el sentido en que sí lo es la serie de Mundodisco, de Terry
Pratchett). Sólo Sapkowski es capaz de presentarnos al héroe de su saga
revolcándose literalmente en un basurero. El retrato de personajes, a cual más
canalla, dista mucho de las heroicidades de los de un J. R. R. Tolkien, por
citar uno de sus autores de cabecera.
Por otro lado está su descomunal talento narrativo.
Relatos como «El brujo», «El mal menor» o «Algo más» son auténticas obras
maestras del género fantástico, y funcionan a la perfección aun
descontextualizándolos de la Saga.
Por último destaca su uso del lenguaje popular, que
es claramente perceptible en sus brillantes diálogos. Sapkowski renovó el habla
popular, al hacer hablar a sus personajes con giros que ya estaban casi
perdidos. En ese sentido no es nada casual la elección del traductor al
castellano, José María Faraldo, profesor de Historia Contemporánea y
folclorista. Los giros que utilizan los personajes en su versión castellana nos
pueden recordar a los de su Talavera de la Reina natal, pero desde luego son un
equivalente muy aproximado de lo que hace Sapkowski con el habla arcaizante de
la Polonia rural.
Esto no es todo. El uso que hace Sapkowski de
numerosas referencias literarias lo aproxima a la corriente posmoderna, como se
puede ver constantemente en los doce relatos que os presentamos a continuación.
Las influencias literarias de Sapkowski se resumen
en unos cuantos nombres que a buen seguro reconoceréis en las páginas de la
Saga: J. R. R. Tolkien, Ursula K. Le Guin, Roger Zelazny, Jack Vance, Henryk
Sienkiewicz y el mito artúrico. Así pues, su estilo es clásico porque sus
influencias son clásicas. Lo que cambia, lo que hace posmoderno a Sapkowski, es
el tratamiento que hace de las temáticas clásicas que le sirven de inspiración.
Cuando hablamos de Saga de Geralt de Rivia en
realidad debemos distinguir, por un lado, los doce relatos que componen esta
recopilación, y, por otro, las cinco novelas de que consta el ciclo. Hay un
nexo, el relato final de La espada del
destino, «Algo más», que se puede considerar el prólogo de la primera
novela de la serie, La sangre de los
elfos. A estas alturas, los relatos han dejado de ser amables revisiones de
los cuentos populares (repletas, eso sí, de mala leche) y se han convertido en
episodios de una historia épica que Sapkowski desarrollará en las cinco novelas
que vienen a continuación. Estas novelas tienen unidad de tiempo y transcurren
de manera secuencial, aunque con numerosos flash-backs
intercalados (en los que se explica, por ejemplo, el proceso de entrenamiento
de Geralt). En El último deseo, las
interpolaciones tituladas «La voz de la razón» son más bien flash-forwards cuya finalidad es
unificar la trama, esos relatos dispersos que Sapkowski ha ido publicando
durante los años ochenta, para conformar una historia más o menos coherente.
No obstante, conviene aclarar que la Saga de Geralt
de Rivia es un todo, no son cinco novelas a las que se añaden dos
recopilaciones de relatos para «rellenar». Todo tiene sentido, lo que sucede en
determinado cuento es relevante en cierta novela y, en definitiva, El último deseo y La sangre de los elfos no dejan de ser las dos primeras novelas,
aunque narradas en un formato diferente, como sendas recopilaciones de relatos
interconectados. Un ejemplo: el relato «Cuestión de precio», en el que Geralt
hace prevaler el derecho de sorpresa para reclamar a Ciri, que aún no ha nacido
y que será el auténtico eje de la serie.
Una última precisión antes de comenzar con la
lectura propiamente dicha. Ya hemos comentado que Sapkowski se inventó el
término wiedzmin, pues en polaco no
había nada equivalente a los brujos. O había brujas (y aparecen unas cuantas) o
había hechiceros y hechiceras (Yennefer es una de ellas, pero también
Stregobor). Así pues, Sapkowski ha conseguido inventar un arquetipo fantástico
e implantarlo en el lenguaje polaco. Como veremos, Geralt no es un simple
cazarrecompensas, ni un cazador de monstruos al uso. Es mucho más, y su
entrenamiento se nos enseña en las novelas posteriores, en forma de flash-back. Él forma parte de esa cadena
ecológica que la industrialización está poniendo en peligro, pues el ocaso de
las criaturas fantásticas y los monstruos mitológicos está a la vuelta de la
esquina, como sucede en El Señor de los
Anillos, pero no sólo porque haya llegado la era de los hombres (punto de
partida de Tolkien), sino porque la industrialización que se avecina está
destruyendo sus nichos ecológicos. Esta lectura es constante en los relatos y
novelas de la Saga.
¿Qué opinión os han merecido estos dos libros de
relatos? A quienes ya habéis leído la serie, ¿qué os ha parecido la relectura?
Opinad, por favor.
Muchas gracias.
Saludos